En una demostración de que el temple del ciudadano paceño es inquebrantable ante cualquier adversidad, la Asamblea de la Paceñidad trazó este jueves una ambiciosa pero firme hoja de ruta orientada a la reactivación económica del municipio. El plan estratégico contempla la ejecución de 30 proyectos clave, estableciendo una primera meta de evaluación de resultados en un plazo de 90 días.

En un ambiente despojado de cualquier tinte político y marcado por la esperanza, el optimismo y la unidad, el alcalde de La Paz, César Dockweiler, manifestó su profunda satisfacción por el consenso alcanzado. La máxima autoridad edil destacó la predisposición de todos los sectores para concatenar ideas en una misma línea de trabajo y devolverle a La Paz los primeros sitiales de desarrollo a nivel nacional.
«Los ciudadanos paceños y las organizaciones representadas en la asamblea han manifestado su predisposición de trabajar de manera conjunta para la reactivación de la economía y para su proyección a futuro. Me voy realmente muy contento y satisfecho; el compromiso del ciudadano se ha ratificado en un acta donde empezamos a trabajar por nuestra ciudad», afirmó un Dockweiler visiblemente entusiasmado.
Siete comisiones en marcha «por tiempo y materia»
Para garantizar que los acuerdos se traduzcan en acciones inmediatas y no queden solo en el papel, se determinó la conformación de siete comisiones estratégicas que iniciarán labores de forma inmediata. Seis de estas comisiones están integradas por el sector privado, micro y pequeñas empresas, gremiales, transportistas, artesanos, la academia y los gobiernos municipal y departamental. La séptima comisión coordinará directamente con el Gobierno Nacional para canalizar financiamientos y alivios económicos para los sectores más afectados.
Estas comisiones abordarán áreas neurálgicas como: Reactivación de actividades económicas y financiamiento, Seguridad alimentaria, Promoción del turismo y desarrollo de la «Marca Ciudad», Generación de industria y atracción de inversiones, Infraestructura vial, gestión de riesgos y manejo de residuos sólidos.

Una millonaria inyección económica para el futuro
La autoridad edil explicó que el principio fundamental de este plan es hacer circular el dinero a través de la inversión pública y el movimiento de los mercados. Al respecto, adelantó que el Gobierno Nacional ratificó su apoyo y ya cuenta con una cartera preliminar de más de 2.000 millones de bolivianos para invertir en la sede de Gobierno.
No obstante, la autoridad municipal señaló que se buscará superar esa cifra para compensar las pérdidas económicas que ha sufrido la ciudad. Con este fin, Dockweiler remitirá este viernes una nota oficial al Presidente del Estado informando las conclusiones de la Asamblea y sostendrá reuniones clave con ministros y viceministros para definir la ruta crítica.
La estrategia paceña cuenta con un cronograma estricto de evaluación de resultados que contempla cortes a los 30, 60 y 90 días. El horizonte final es ambicioso pero realista gracias a la sinergia lograda:
En 90 días: Presentar un informe contundente con los primeros resultados y la normalización de la actividad económica.
En 1 un año: Lograr una economía totalmente reactivada y superada en comparación a niveles previos.
En 5 años: Posicionar a La Paz como la ciudad más competitiva e importante de Bolivia.
«Estamos convencidos de que si trabajamos de la mano el Gobierno Nacional, Departamental y Municipal, junto a los privados, gremiales, transportistas y toda la ciudadanía, vamos a superar este duro momento. No solo recuperaremos la economía, sino que la proyectaremos hacia un futuro promisorio», concluyó el alcalde, invitando a toda la sociedad civil a sumarse a las comisiones a través de las convocatorias que se publicarán en las redes oficiales del Gobierno Municipal.
La Asamblea de la Paceñidad deja así un mensaje claro: la fortaleza de La Paz no solo reside en su historia o en su gente, sino en su capacidad de transformar las dificultades en oportunidades. Con unidad, diálogo y trabajo conjunto, la ciudad comienza a escribir una nueva etapa de recuperación, crecimiento y desarrollo, con la mirada puesta en convertirse nuevamente en la ciudad más importante de Bolivia.




