La destitución de José Gabriel Espinoza como ministro de Economía deja al Gobierno ante el desafío de garantizar la continuidad de una agenda económica que todavía tiene asuntos pendientes, entre ellos la aprobación de créditos externos, el avance de la ley de inversiones y la formulación del Presupuesto General del Estado 2027. Economistas advierten dificultades de la administración de Rodrigo Paz para construir acuerdos y sostener su agenda económica.
“Todavía el presupuesto reformulado 2026 no se ha puesto en vigencia, aparte de que se tiene que trabajar también sobre el presupuesto del Estado 2027 y que además hay varios proyectos importantes que estaban ahí en la mesa, entre ellos el de la ley de inversiones”, señaló el economista Fernando Romero, quien considera que la salida del titular de Economía representa un golpe para la gestión gubernamental.
Asimismo, uno de los principales puntos de preocupación planteados por los expertos es la señal que transmite la destitución de Espinoza hacia los organismos internacionales, precisamente cuando el Gobierno gestiona financiamiento externo.
Romero sostuvo que la salida del ministro no constituye una señal positiva en ese ámbito porque Espinoza había participado en las gestiones con organismos multilaterales, entre ellos el Fondo Monetario Internacional (FMI). En su criterio, la censura y posterior destitución pueden complicar el camino político que deben recorrer esos acuerdos.
El economista Rubén Arias coincidió en que el cambio afecta la imagen del equipo económico del Gobierno. “Desde el punto de vista de la imagen, obviamente, del Gobierno y de la estructura del equipo económico que está comandando todas estas medidas de cambio económico en el país, no es una señal muy positiva ante los organismos internacionales, ante el Fondo Monetario Internacional, por ejemplo, el BID y la CAF”, afirmó.
Sin embargo, el economista Germán Molina planteó un matiz respecto al impacto que la salida puede tener sobre los créditos externos. Según explicó, los financiamientos que ya fueron acordados no necesariamente se paralizarán por el cambio de ministro, aunque todavía deben cumplirse etapas para su suscripción.
ACUERDOS POLÍTICOS
Más allá de la continuidad administrativa, los analistas consultados coinciden en que uno de los principales problemas que deja expuesto el cambio de ministro es la necesidad de que el Gobierno consiga acuerdos políticos para aprobar las medidas económicas que plantea.
Arias considera que las reformas económicas no dependen únicamente de la capacidad técnica del ministro, sino también de su capacidad para negociar con la Asamblea Legislativa. Para el economista, la falta de articulación entre el Ejecutivo y el Legislativo tiene consecuencias directas sobre la agenda económica.
“Si el gobierno lleva adelante políticas a través de decretos o lleva adelante políticas a través de leyes que no son fácilmente aprobadas en la Asamblea Legislativa porque no tiene el margen de negociación política, obviamente muestra debilidad”, sostuvo.
En ese escenario aparece la ley de inversiones, una de las medidas que el Gobierno aun tiene en agenda. Los expertos indican que el proyecto es esperado por el sector privado y que la falta de certidumbre política puede afectar las expectativas de quienes evalúan invertir en el país. Molina señala incluso que esta norma debe ser respaldada por una reforma constitucional.
“Está norma está totalmente en contradicción a la Constitución Política del Estado y no puede ir de esa forma, se requiere necesariamente que venga inversión extranjera directa a nuestro país y tiene que haber un ajuste de los artículos que no permiten que venga la inversión extranjera”, puntualizó.
Entre las tareas pendientes del Ministerio de Economía también se observan tareas relacionadas con la reducción del déficit fiscal y el gasto público.
Espinoza fue censurado por la Asamblea Legislativa el pasado 18 de agosto y este viernes de dio a conocer su destitución por Decreto Supremo, el su reemplazo fue designado el ministro Óscar Mario Justiniano de manera interina.
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