El presidente electo Rodrigo Paz Pereira, culminó su primera semana de trabajo con una intensa agenda nacional, consolidando el mensaje de unidad, democracia y reconstrucción para Bolivia.
En sus primeras acciones, dejó claro que el nuevo rumbo del país se basará en el reconocimiento de los resultados electorales, el respeto entre las fuerzas políticas y la voluntad de trabajar conjuntamente por el bienestar de todos los bolivianos y bolivianas.
Durante el proceso de transición, el presidente electo y su equipo están conociendo la realidad de cada ministerio e institución del Estado, con el objetivo de ordenar la casa y reactivar la economía en beneficio de la gente.
En el ámbito internacional, Bolivia ha sido nuevamente puesta en el mapa, recibiendo el apoyo de líderes regionales y de otros continentes.
Destaca especialmente el respaldo de Estados Unidos y de instituciones multilaterales para garantizar el abastecimiento de combustible, una medida clave en el actual contexto económico.
Paz aseguró que este es un momento de trabajo conjunto y compromiso con la Patria.
“Aquí estarán quienes quieran ayudar de manera honesta y sincera. No se trata de pedir espacios, sino de poner el hombro y empujar juntos para salir adelante”, señaló el presidente electo, subrayando su llamado a la unidad nacional y a la construcción de un futuro digno para todos los bolivianos.





