En una conferencia de prensa contundente, el presidente del Estado Plurinacional de Bolivia, Rodrigo Paz, denunció el estado crítico en que recibió el aparato estatal, revelando cifras alarmantes de corrupción, colapso presupuestario y redes ilícitas que afectan directamente a la población.
“Nos dejaron sin nada en las arcas. El presupuesto fue gastado antes de que entráramos. Donde tocamos, sale pus. Esta no es una transformación, es una autopsia del Estado”, declaró el mandatario.
Dijo que estos días se identificó un esquema de corrupción dentro de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) y Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), que desviaba combustible destinado al pueblo boliviano.
El presidente agradeció a la Fiscalía por su rápida actuación y destacó que las denuncias están llegando “de manera sorprendente”.
Además, se reveló que, 15.000 millones de dólares fueron robados por redes mafiosas en los últimos años, que 360 millones de euros se invirtieron en radares inoperativos.
Adelantó que el país recibirá 3100 millones de dólares de la CAF, que serán destinados a paquetes de obras con una “casa ordenada”.
“¿Quién te va a dar crédito cuando hay cifras de corrupción como estas? Tenemos que poner la casa en orden para recuperar la confianza y garantizar inversión extranjera con seguridad jurídica”, afirmó Paz.
El presidente aseguró que la gasolina y el diésel están garantizados, y que se iniciará una digitalización total de los movimientos del Estado, como parte de una reorganización profunda que será implementada mediante decretos supremos graduales.
“Vamos a presentar los decretos poco a poco, para dar respuesta a la necesidad de ordenar la nueva cara del aparato estatal. La lucha contra la corrupción es frontal, y los responsables de este desastre ya se fueron hace siete días”, concluyó.
El Gobierno reafirma su compromiso con la transparencia, la justicia y la reconstrucción institucional, convocando a la ciudadanía a acompañar este proceso histórico.





