En una nueva conferencia de prensa, el presidente del Estado Plurinacional de Bolivia, Rodrigo Paz, reafirmó su compromiso con la transparencia, la estabilidad económica y la lucha frontal contra la corrupción, tras una semana de gestión marcada por hallazgos críticos y decisiones estratégicas.
“Puede que el daño sea mayor a los 15 mil millones de dólares. Se compraron nueve radares, pero no sabemos para qué. Ese es solo un ejemplo del Estado cloaca que heredamos”, declaró el mandatario.
El presidente denunció la compra de instituciones, el pago de coimas y la manipulación de dirigentes como prácticas que no tendrán cabida en su gobierno.
En ese marco, anunció que las decisiones estructurales se tomarán pronto, con información transparente que genere confianza en el pueblo boliviano.
Entre los avances destacados: el riesgo país bajó de más de 1000 puntos a 850, lo que representa una señal positiva para la inversión extranjera.
El dólar se ha estabilizado, y se trabaja en un marco de estabilidad para atraer más divisas.
La subvención de combustibles será gradual, pero la provisión de gas – lina y diésel está garantizada.
“La estabilidad es un bien público. No hemos salido de la crisis, pero vamos a hablar con la verdad. La firmeza es una muestra de solución”, afirmó Paz.
El presidente también anunció que se están tomando medidas silenciosas pero efectivas, y que se iniciará la digitalización total de los movimientos del Estado, como parte de una reorganización institucional que será implementada mediante decretos supremos progresivos.
“Vamos a presentar los decretos poco a poco, para ordenar la nueva cara del aparato estatal. Donde tocamos, sale pus. Pero daremos resultados con pruebas”, concluyó.
El Gobierno convoca a la ciudadanía a acompañar este proceso de reconstrucción con firmeza, transparencia y compromiso democrático.





