Sucre, 5 de noviembre de 2025. – En un emotivo y trascendental acto celebrado en la Casa de la Libertad de la ciudad de Sucre, Rodrigo Paz Pereira asumió con firmeza su rol como Presidente electo de Bolivia, al recibir sus credenciales oficiales por parte del Tribunal Supremo Electoral, dando inicio a un nuevo ciclo político que promete una Bolivia unida, libre y próspera.
En sus palabras, el Presidente acreditado destacó la importancia de poner a Bolivia por encima de todo: «Todo con Bolivia, todo con Bolivia, todo con Bolivia», enfatizó. Con un llamado a la unidad nacional. Paz destacó que no se puede entender el futuro del país sin abrazar el compromiso con la patria, en su mensaje hizo un llamado a todos los bolivianos a remar juntos, sin importar las diferencias, para lograr el bienestar común. «La unidad de todos los bolivianos será el motor que nos impulse a alcanzar los mejores días para nuestra nación», afirmó.
El electo, con una clara mirada hacia el futuro, se comprometió a trabajar para todos los ciudadanos, tanto para los que lo apoyaron como para los que no. «Nuestro compromiso es con la democracia, con el pueblo boliviano y con la justicia», dijo, subrayando la importancia de la educación, la paz y el trabajo como pilares fundamentales para la construcción de un país mejor.
Con un claro énfasis en el respeto a la diversidad, Paz recordó que la riqueza de Bolivia radica en su pluralidad y que esa diversidad será la base de la unidad nacional que buscará fortalecer.
Paz también recordó que el trabajo y el derecho a vivir dignamente son principios irrenunciables para su gobierno. «La libertad se construye con firmeza, con justicia, y con el respeto al voto del pueblo», expresó, resaltando el rol central de la democracia en la consolidación de un país libre.
Agradeció especialmente al Tribunal Supremo Electoral, a los representantes de la justicia, al Poder Legislativo, y a todas las instituciones del país que contribuyen al fortalecimiento de la democracia en Bolivia.
En un mensaje cargado de gratitud, Paz cerró su intervención destacando la influencia de su familia y la fe en Dios como fuerzas en su vida política. «Gracias a todos los bolivianos que han creído en este proyecto de esperanza y futuro. Hoy, más que nunca, debemos recordar las palabras de mi abuelo Néstor Paz Galarza: ‘Bolivia es la patria que nunca nos abandona’. No abandonemos a Bolivia», concluyó, dejando un claro mensaje de esperanza y compromiso con el futuro de la nación.





