El presidente electo de Bolivia, Rodrigo Paz Pereira, negó haber pactado con el Movimiento al Socialismo (MAS) para llegar al poder y afirmó que su triunfo marca el final de un ciclo político que, a su juicio, “le ha hecho daño al país”.
“Hay que ser bastante masoquista como para estar vinculado a algo que no le ha hecho bien al país”, declaró Paz en una entrevista con CNN en Español, al responder sobre las versiones que sugerían un posible acuerdo con el partido que gobernó Bolivia durante casi dos décadas.
Paz, quien se autodefine como un político de centro, sostuvo que su victoria representa el cierre de una etapa dominada por el MAS y una oportunidad para “abrir un nuevo tiempo” en el país. “Hay que cerrar un ciclo. Ya no es solo un tema de ser o no masista. Hay que darle una apertura al país y entender una Bolivia del futuro con otras diversidades, otros aportes”, afirmó.
El mandatario electo insistió en que su proyecto no busca excluir, pero sí distanciarse del modelo impulsado por el MAS y por su exlíder, Evo Morales. En esa línea, adelantó que promoverá un gobierno de unidad con las tres fuerzas opositoras que obtuvieron representación parlamentaria, dejando fuera al oficialismo. “Extendemos la mano, pero no al MAS”, subrayó.
Respecto al expresidente Morales, Paz fue categórico: “La justicia le va a caer, se llame Evo, Juan o Pepe”. Aclaró que el Ejecutivo no tiene atribuciones para encarcelar a nadie, pero advirtió que durante su gestión se impulsará una reforma judicial que permita que “la ley se aplique con rigor, sin privilegios ni excepciones”.
“El Estado no le aplicó el rigor de la norma a Evo”, agregó, al señalar que los gobiernos anteriores permitieron que el exmandatario operara “sin consecuencias legales”.
FUENTE: DTV digital





