sábado, enero 3, 2026
spot_img
InicioOPINIONLa libertad de Añez: ¿Justicia que despierta o país que olvida?

La libertad de Añez: ¿Justicia que despierta o país que olvida?

Por: Gabriela Mamani

La anulación de la sentencia de Jeanine Áñez y la orden de su libertad inmediata no solo cimbran al sistema judicial, sino al país entero. Después de casi cinco años privada de libertad, la exmandataria sale del penal de Miraflores mientras Bolivia se pregunta ¿es este un acto de justicia o una maniobra política en tiempos de transición? ¿Se busca reparar un error o reescribir la historia con otro guion?

El Tribunal Supremo de Justicia, encabezado por Rómer Saucedo, habla de rectificar los errores del pasado y proteger los derechos de las personas. Palabras nobles, sí, pero ¿por qué recién ahora? ¿Por qué no cuando la expresidenta fue procesada como ciudadana común y no mediante un juicio de responsabilidades, como manda la Constitución? ¿Qué cambió entre 2021 y 2025 para que la justicia, de repente, se declare independiente? ¿El poder político perdió influencia o simplemente cambió de manos?

Áñez, al conocer la decisión, dijo que no se trata de un triunfo, sino de una reparación. Pero, ¿cómo se repara casi media década de encierro, de desgaste físico y emocional, de estigmatización política? ¿Quién asume la responsabilidad por los fiscales, jueces y autoridades que permitieron una sentencia hoy declarada nula? Si hubo injusticia, ¿habrá sanción para quienes la ejecutaron? O, como tantas veces en la historia boliviana, ¿todo quedará en el olvido?

El contexto tampoco es menor la decisión llega justo cuando el país inicia un nuevo ciclo político, con un gobierno que promete renovación y una justicia que busca credibilidad. Pero, ¿puede haber renovación sin rendición de cuentas? ¿Puede haber reconciliación sin reconocer los abusos de todos los bandos? ¿Y puede hablarse de independencia judicial cuando los fallos siguen pareciendo sincronizados con los tiempos del poder?

Jeanine Áñez sale libre, pero el desafío recién comienza. Su caso es un espejo que refleja no solo la fragilidad de la justicia, sino la memoria corta del país. Si esta decisión marca un punto de inflexión, Bolivia debe preguntarse algo más profundo ¿queremos una justicia que reacciona cuando el poder cambia, o una que actúe aunque el poder tiemble? ¿Estamos preparados para la verdad, o seguimos prefiriendo los silencios convenientes?

ARTÍCULOS RELACIONADOS

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

- Advertisment -spot_img

MÁS VISTOS

COMENTARIOS RECIENTES